Desde sus inicios, Energía Andina ha desarrollado una política de relacionamiento comunitario temprano en distintos proyectos exploratorios. Sobre esa base, ha implementado estrategias de acercamiento desde el primer momento en que decide desarrollar un proyecto, priorizando a las comunidades y/o vecinos que viven en las zonas aledañas a los proyectos. Allí establece diálogo con sus representantes, muchas veces organizados en comunidades o juntas de vecinos. Asimismo, la empresa establece relaciones con las autoridades locales, regionales y, por último, nacionales.

Este relacionamiento tiene sus pilares en la transparencia y entrega de información relevante, clara y oportuna a las comunidades, respecto de la geotermia en general como de los proyectos en particular. De esta manera, se ha logrado establecer diálogos constructivos y fluidos, mediante los cuales se busca, además, generar valor compartido, atendiendo a la etapa de desarrollo de cada proyecto.

Proyectos como Lirima, Juncalito, Colpitas, Puntas Negras y Tinguiririca, son ejemplo de la implementación de esta política, donde la empresa ha podido desarrollar las etapas iniciales de sus proyectos, generando beneficios a las comunidades, en materia de generación de empleo y emprendimientos locales, capacitación y apoyo a iniciativas locales.

En materia de medio ambiente, Energía Andina desarrolla una detallada labor de identificación de los componentes ambientales y patrimoniales sensibles, a fin de identificar tempranamente la compatibilidad y posibles afecciones sobre ellos, buscando alternativas para su desarrollo.

El respeto a las comunidades y la protección del medio son componentes clave incorporados en el proceso de toma de decisiones de la compañía para viabilizar el negocio en el mediano y largo plazo.